
PRIMERA NOCHE: CON UN OJO MENOS. 72 HORAS ATRÁS.
Escucho los sollozos de los cuervos que mueren,
de negros perros semejantes a tristes golondrinas
Efraín Huerta
Esta noche, miles de cuervos aguzarán sus picos en mis ojos. Cien cuchillas se arrastrarán en mi piel, cercenando esta pesadilla sin brujas; tan parecida a animales muertos. Esta noche, bestias repugnantes lamerán mi sudor. Mis córneas desterrarán gotas de miedo, convirtiendo las flores en pájaros negros. Esta noche, el corazón sucumbirá ante conjuros embravecidos y atroces tijeras oxidadas. Esta noche, treinta taladros perforarán mis piernas, entonces invocaré tu nombre y el silencio relinchará salvaje entre lamentos. Entonces este sueño arderá en la hoguera, entonces repetiré tu nombre mientras un cuervo me arranca un ojo con su garra. Porque ésta es la brutal noche sin brujas. Porque aún en la oscuridad, con espinas en las manos e insectos voraces devorando mis pellejos, resistiré. Porque esta noche, tu nombre viajará en magia lila dejando un impetuoso resplandor.
Esta noche feraz, con toda esta tierna sangre emergiendo de mí, resistiré, para que creas.


